Las actividades que se mostrarán a continuación, son simples, se utilizan materiales y herramientas que pueden encontrar dentro del hogar y están pensadas para los niños-as acorde a su edad y desarrollo.

Antes de llevar a cabo, algunas recomendaciones:

  • El primer paso, siempre será buscar con anticipación todos los materiales necesarios antes de invitar al niño-a a realizarlas. Hay que considerar: cantidad de materiales; que se encuentren en buen estado; tener otra alternativa en el caso de que no cuenten con algún elemento en casa.
  • Los niños-as siempre deben estar bajo la supervisión de un adulto al hacer las actividades.
  • Lo ideal es que cada miembro de la familia (niño-a y adulto) cuente con sus propios materiales, de esta forma potenciamos la imitación para mostrar a través de la acción cómo pueden hacerlo.
  • Brindar tiempo necesario para que cada uno realice su creación a su propio ritmo.
  • El adulto es quien debe marcar el inicio y finalización de la actividad, considerando aspectos como la capacidad de atención de los niños-as; interés en la actividad y cansancio.
  • Mientras se desarrolla la actividad, si el niño-a manifiesta deseos de jugar con otros materiales, el ideal es invitarlo a terminar lo que está haciendo y cuando ya esté todo en su lugar, puede jugar con otra cosa.
  • Evita corregir y/o intervenir en las creaciones de los niños-as.
  • Si pide ayuda, le pueden brindar un poco dependiendo de la dificultad y siempre pueden alentarlo-a para que pueda intentarlo o hacerlo solo. Puedes verbalizar refuerzos positivos como por ejemplo “inténtalo”, “tú puedes”.

Si el resultado obtenido no es como el niño-a se lo imagina, en consecuencia, se frustra por favor no se lo arreglen, déjenlo tal cual. Hay que entender que eso es lo que puede hacer, con los recursos que dispone, intereses y voluntad que utilizo para conseguir lo propuesto. Eso hay que aprender a valorarlo. No era lo que se imaginó, pero es lo que pudo hacer.