antroposofía y pedagogía waldorf

La ciencia espiritual de orientación antroposófica fundada por Rudolf Steiner responde al anhelo de la humanidad de un mundo digno del ser humano.
Este anhelo se manifiesta en un profundo sentimiento orientado hacia la espiritualización del pensar humano

Rudolf Steiner entiende y plantea la antroposofía como “un camino de cognición, que pretende conducir lo espiritual en el ser humano a lo espiritual en el universo.”

Esta frase contiene tres afirmaciones centrales:

  • Existe una entidad espiritual en todo ser humano.
  • También el mundo visible a nuestro alrededor contiene algo que actúa en forma invisible, y esto es lo que hay que descubrir y explorar.
  • La antroposofía no es un sistema de creencias, sino la incitación a transitar un camino de cognición, que es al mismo tiempo un camino de auto desarrollo, un camino que activa la propia fuerza espiritual en el ser humano.

La antroposofía se autodefine, pues, como una incitación a transitar ese camino de investigación en los diferentes ámbitos de la vida.

Actualmente, en el mundo y en Chile se encuentran establecidas las distintas instituciones culturales fundamentadas sobre principios antroposóficos como por ejemplo los jardines y colegios Waldorf, centros médicos antroposóficos que trabajan con herramientas terapéuticas como la euritmia, masaje rítmico entre otros; granjas que basan sus ideales en la agricultura biológico dinámica y otros resultados prácticos de la Antroposofía.

En la pedagogía Waldorf la indagación se centra en el progresivo desarrollo del ser humano hasta alcanzar la autodeterminación libre. Esa actitud investigativa hace que la pedagogía Waldorf en esencia no pueda ser aplicada según criterios dogmáticos, sino que recién va surgiendo de la práctica individual y el encuentro entre las personas.

En un escrito fundamental sobre “Escuela libre y trimembración” Rudolf Steiner escribe en términos lapidarios: “Lo que se ha de enseñar y educar sólo debe provenir del conocimiento del ser en evolución y de sus predisposiciones individuales. Una auténtica antropología debe ser el fundamento de la educación y de la docencia” (“Fundamentos pedagógicos y metas de la escuela Waldorf”, Dornach 1969, pág. 8).

Por lo tanto, la misión de los educadores radica ante todo en promover al ser oculto en cada individuo, apto a la autodeterminación libre, cuidando de que pueda desarrollarse saludablemente. Para ello hay que conocer, sin embargo, las condiciones de desarrollo, pues en cada etapa evolutiva, esa individualidad única que el ser humano trae de un mundo prenatal, se manifiesta en una forma diferente y por ende debe ser estimulada de manera específica.